Comentario Zeta

Por Carlos Z. Cadena

 En Chiapas estaba más que cantada la dupla Morena y PVEM. Desde antes el PVEM oxigenó  a Morena.

A nadie de la aldea  debe de asustar la alianza Morena, PVEM y PT, es un frente partidista que se convertirá en una “Alianza Electoral” que en Chiapas la van a jugar mejor que en cualquier  lugar del país, porque la entidad acaba de dejar un potencial de población con el sello del PVEM y Morena gobierna actualmente con el apoyo de la figura de Andrés Manuel López Obrador, donde un gobernador como Rutilio Escandón, logro el triunfo electoral categórico, proviniendo como funcionario estatal  (Poder judicial de Chiapas) justamente de un gobierno sexenal del PVEM, que presidió el “güero” Manuel Velasco Coello.

A menos a nivel estatal en varios estados del país, la diversidad partidista  es muy compleja, como por ejemplo en el Estado de México,  el Partido Verde  anunció el jueves que contenderá solo en los comicios del 2021,  con  las 125 presidencias municipales y la conformación de la LXI Legislatura mexiquense. El Partido verde va completamente sólo, sin alianzas o coaliciones con otros partidos políticos.

En Chiapas es otro  tipo de algebra política electoral,  porque el partido verde gobernó seis años la entidad, hay consistencia de ecuaciones sumatorias todavía alentadoras  que en mucho respaldaran a los morenos, en las  importantes  ciudades como Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal de las Casas y Comitán,  donde al menos en este periodo de tiempo de gobernar  que se lleva,  no han sido halagadores los resultados,  y Morena, se ha extraviado en sus pretensiones partidistas. Prácticamente no ha habido una Morena consolidada mucho menos afianzada.

Este frente de apoyo de hoy a reformas legislativas federales  o alianza  electoral el día de mañana, no solamente ha caído de maravilla en Chiapas,  sino también en Tabasco, donde registran un incremento en su número de afiliados, además de entregar buenos números el PVEM en el pasado proceso electoral donde triunfo su paisano Andrés Manuel López Obrador,  y por ahí va Veracruz.

Es obvio que a muchos en la aldea les cayó como un cubetazo de agua fría, porque no hay que olvidar que el exgobernador Manuel Velasco Coello, en su paso por la CONAGO, apoyo mucho al ahora Presidente López Obrador, y fue el intermediario entre mucha fuerzas políticas  diversas para distender el triunfo contundente de AMLO, que no era fácil en ese momento para el país,  y que se pudo salir de contexto. Las relaciones entre el PVEM y López Obrador  son excepcionales y en el caso de Velasco Coello, cuya experiencia política no se puede desestimar es el personaje que apoyo mucho a López Obrador, más allá de las relaciones familiares  que guarda el ahora Presidente de México AMLO y el abuelo del “Güero”  Velasco, desde hace más de 35 años.

Inclusive todavía después de que ya era Presidente electo López Obrador, todavía puso en la mesa más  gestiones  Velasco Coello, donde el  Partido Verde Ecologista de México (PVEM) le dio a Morena la posibilidad de tener control total de la Cámara de Diputados. En Septiembre del año pasado, el  partido del presidente   López Obrador le faltaban al menos cuatro diputados para que su grupo parlamentario lograra la mayoría absoluta que le permitirá presidir la Junta de Coordinación Política (Jucopo) durante toda la legislatura y el Verde se los dio. El PVEM cedió a Morena cinco diputados, lo que le permitió  presidir la Jucopo por tres años y tener el control sobre el anteproyecto del presupuesto anual del recinto, la asignación de recursos humanos y financieros a los partidos, así como en la integración de comisiones y puntos de acuerdo.

En el listado de Morena aparecen cinco nombres que llegaron al cargo por el Partido Verde: Humberto Pedrero Moreno,  su último encargo fue como secretario de Hacienda del estado de Chiapas, hoy en el IMSS.  Erika Mariana Rosas Uribe, logró la curul por la vía plurinominal y  fue regidora del municipio de Benito Juárez, Quintana Roo,  Nayeli Arlén Fernández Cruz, diputada por la CDMX también por la vía plurinominal,  Francisco Elizondo Garrido, es diputado de representación proporcional por Nuevo León,  y  Ana Patricia Peralta de la Peña,  que llegó a la Cámara de igual forma por representación proporcional. Y aún hay más. En el Senado de la República los verdes ecologistas, Eduardo Ramírez y Sasil de León, mucho ante se fueron a Morena, aunque la segunda con las siglas del PES. ¡ Ya se acordaron!

Pero hay más en la aldea: Con el argumento de que se sumarian  a la Cuarta Transformación, 21 presidentes municipales de Chiapas renunciaron a sus partidos políticos y se afiliaron a Morena. El 22 de  octubre del año pasado, -con esta decisión-, Morena sumó  50 de 123 presidentes municipales en sus filas. Se trataba de mandatarios locales que fueron electos en 2018 con los registro del PRI, 4 de ellos; 5 del Partido Chiapas Unido; 3 del Partido Verde; 3 de Nueva Alianza, 2 del PRD, 2 del Partido Mover a Chiapas, y 2 independientes.

Entonces porque asustarse, turbarse,  inquietarse, enojarse    o patalear,   el PVEM y Morena, junto con el PT, van sobre las más de 120  Presidencias Municipales de Chiapas y la mayoría total del Congreso local. Ya no acaben su hígado. Y si se quieren quejar,  quéjense con el Presidente López obrador, a ver que les dice.  En fin.

 En Vila Comaltitlán una pirruris que no siente dolor humano por los enfermos de covid 19

 Uno de los problemas que también se han acentuado en Chiapas es el desinterés y pereza de los Presidentes municipales que se han extraviado completamente en estos tiempos de emergencia nacional, donde muchos poco le importan que se muera la gente en sus municipios. Hay ejemplos buenos y malos de ediles que de plano se han salido del huacal, y dicen que gastan, pero no se ve a donde va a parar el dinero del pueblo.

En Villa Comaltitlán, la Presidente Daniela Estrada Choy, ha sido criticada por su gente y no tarda en que se hagan manifestaciones, porque de “Niña rica”  y “pirruris” no la bajan y se ha desentendido del problema de la salud pública. Ella dice que trabaja por las  redes sociales, pero la población está que no le calienta el sol, porque no  ha asumido su verdadero papel ante esta situación sanitaria que se vive en Chiapas,  y donde los contagios crecen en Villa Comaltitlán. Dirían  en las  redes una auténtica “pirruris” que no siente el dolor humano.

Estrada Choy es una de los personajes que por cierto  se cambió de playera partidista  de Chiapas Unido a Morena, y fue la que habló aquel  22 de octubre del 2019, cuando entró  el fenómeno “camaleónico guinda”, donde  se aventó  un discurso cínico y desvergonzado  cuando advirtió  que se integraban al proyecto de nación para combatir  “los gastos excesivos” bajo la política de austeridad republicana, y que se unían  a  la política de justicia social y de lucha contra la corrupción; con Morena, esto no es un discurso de buenas intenciones, sino acciones de fiscalización, de combate a la corrupción y apoyos a los más pobres”, argumentó aquella fecha  Estrada Choy.

Hoy el pueblo se voltea y empieza a pedir cuentas claras de una fémina controvertida que por arte de magia e interés se convirtió en Morena,  y ahora es una perseguida por las expresiones del pueblo. Cuidado. Dixe. (iM-rrc)

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